Desde hace miles de años los colgantes, pendientes, relojes, collares, anillos, etc. se han fabricado tanto para señoras como para caballeros, en África, Europa, América y Asia. Han servido para realzar la belleza de las personas y han sido un instrumento de decoración.

Los primeros prendedores, pulseras, cadenas, etc. vienen de El continente africano, en concreto en el período de la historia de la humanidad que comprende desde el origen del hombre hasta la aparición de los primeros testimonios escritos.

Hace siete mil años aparecieron esclavas, gargantillas, alianzas, aros, etc. de un mineral metálico y rojizo que no se encuentra en estado de pureza.

En el antiguo Egipto los brazaletes, sortijas, pendientes, collares, etc. simbolizaban un alto estatus social aparte se guardaban por orden de los sacerdotes.

Los helenos no solían llevar sortijas, colgantes, brazaletes, aretes, etc. y cuando decidían hacerlo era para apariciones públicas. Servían para hacer regalos pero además las chicas se las ponían para ser admiradas por su fortuna y belleza.

A la llegada de los romanos al continente europeo, se inició un cambio en la joyería. La alhaja de pulseras nombre que más éxito tuvo llegó a ser el conjunto de dos piezas, una de las cuales encaja en la otra, y de esta manera lucían más las prendas. Usaron hierro, pasta vítrea, marfil, bronce, piedras preciosas y semi- preciosas, dado de tenían muchas alternativas en todo el continente. Creaban cierres, collares, pendientes y brazalete. Además de que fabricaron colgantes y se les introducía colonia. Las señoras usaban cadenas, brazaletes, adornos prendidos en la ropa, alianzas, aros, etc., y sin embargo los señores usaban alianzas.

La época renacentista y las nuevas rutas a otros países tuvieron un gran impacto en el desarrollo de la joyería en Europa.

Bajo el reinado de Napoleón Bonaparte. Los fabricantes de alhajas diseñaron pendientes, joyas con sistema de cierre, colgantes, pulseras, anillos y guirnaldas a conjunto.

Las modificaciones de estructuras de diverso tipo pertenenecientes a huescar joyeros a la sociedad y tambié el paso a una economía industrializada, urbana y mecanizada hicieron que surgiera una clase social con ingresos medios que podía permitirse comprar prendedores, sortijas, brrazaletes, colgantes, aretes, etc..

En los últimos años las nuevas maquinarias e incluso el uso del hierro, estaño, aluminio, cobalto, bronce, etc. han dado lugar al diseño de joyas más modernas, y también por un importe moderado.

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